miércoles, 21 de octubre de 2015

Desmontando a Albert Rivera: cinco historias críticas de Ciudadanos que no salieron en el debate de Salvados

Parece que el candidato de Podemos en las elecciones españolas, Pablo Iglesias, no sabía (o no pudo contar) unas cuantas historias sobre Ciudadanos que le hubieran venido bien para ganar el debate con Albert Rivera en el excelente retorno del programa Salvados en La Sexta. Es extraño porque todo esto es información pública y conocida. Sinceramente creo que Iglesias perdió una buena oportunidad, en televisión y en horario de máxima audiencia, para remontar en las encuestas de cara a las elecciones del 20-D. CRÍTICO repasa cinco hechos –no opiniones– sobre Ciudadanos que indignan incluso a buena parte de sus votantes y que, incomprensiblemente, no aparecieron –o sólo lo hicieron de pasada– en la conversación dirigida por el periodista Jordi Évole.

1.- Condenar el franquismo. Dice Rivera que “si hay que hacerlo” lo condenaría. ¿Y por qué evitó hacerlo en el Parlamento?
Al final del programa, Évole les pregunta a los dos si condenarían el régimen franquista. Rivera asegura que “si hay que hacerlo” lo haría. Aquí Rivera tenía una vía para defenderse de cualquier acusación de tibieza con el franquismo: el 27 de septiembre de 2013, en medio de un largo pleno en el Debate de Política General en el Parlamento, sí votó a favor de una resolución que condenaba los regímenes “fascistas y totalitarios” en general. Pero sin embargo perdió una gran oportunidad de hacer una condena más explícita en un debate sobre el franquismo en el Parlamento sólo unos días después. Los diputados de Ciudadanos salieron del hemiciclo justo en el momento que tocaba votar una moción de condena al régimen de Franco y el fascismo presentada por ICV-EUiA y, así pues, evitaron tener que posicionarse punto por punto. Esta moción rechazaba la distinción a la División Azul, proponía trasladar el cadáver de Franco o la devolución inmediata de todos los Papeles de Salamanca. La moción fue aprobada por todos los partidos excepto Ciudadanos y PP.
Antes de salir del hemiciclo y evitar votar, C ‘s había dicho que sólo votaría a favor de algunos puntos de la moción. La diputada Inés Arrimadas fue la encargada de defender el posicionamiento de Ciudadanos que pedía incluir la condena al terrorismo y el enaltecimiento del terrorismo en una moción sobre el franquismo. Esto dijo el ahora cabeza de lista en sede parlamentaria: “Lo que uno no puede pretender es que se visualice y se condene únicamente las barbaries y los episodios trágicos y lamentables y condenables que Hemos tenido en la historia reciente de Nuestro país, Porque ha habido de todos los colores, de todos, y no me refiero únicamente a la Guerra Civil, sino que ha habido otros episodios trágicos e, insistimos, condenables, en los que la violencia, la persecución o las matanzas las han sufrido personas de otra ideología política “. Abonaba con ello la tesis que iguala “dos bandos” y “dos violencias” durante el golpe de Estado de julio de 1936 y la posterior guerra civil. Precisamente el manifiesto fundacional de ‘Movimiento Ciudadano’, embrión del ‘Ciudadanos’ estatal, ya dejó claro en su posicionamiento sobre la memoria histórica que “la nueva etapa exige cerrar y enterrar el capítulo de las dos Españas”.
El 27 de septiembre de 2013, sin embargo, también se votó una propuesta de resolución en el Parlamento presentada por ICV para promover “todas las acciones legales” necesarias para proceder a la ilegalización de los grupos fascistas, nazis, xenófobos o homófobos que utilizan o propugnan la violencia. Votaron a favor todos los grupos excepto el PP, que lo hizo en contra, y Ciutadans, que se abstuvo.



Albert Rivera, líder de Ciudadanos, en una concentración españolista / JORDI BORRÀS

2.- La fundación de Ciudadanos burló durante cuatro años el control público de las donaciones que recibía.
Rivera se esforzó durante todo el programa de Évole en negar cualquier vínculo con una posible financiación desde las empresas del Ibex-35 y asegurar que en su web explican todos sus ingresos. Sorprendentemente, Iglesias no recordó al líder de Ciudadanos que la financiación de la fundación Tribuna Cívica, vinculada al partido, quedó fuera del control público durante cuatro años. Sin embargo, aún ahora, como es el caso de la mayoría de partidos políticos, Ciudadanos no publica todas las donaciones privadas que reciben sus fundaciones afines.
Ni la Sindicatura de Cuentas ni el Tribunal de Cuentas pudieron investigar la fundación entre los años 2009 y 2012. El organismo catalán no podía porque la fundación estaba registrada en el Ministerio de Cultura, en Madrid, y, el organismo español tampoco podía porque la anterior ley de financiación de partidos sólo permitía controlar las de partidos que tengan representación “en las Cortes Generales”, es decir, en el Congreso y el Senado. La FAES, del PP y con sede en Madrid, sí ha dado siempre sus cuentas a la Sindicatura de Cuentas catalana.
Mientras la Generalidad protestaba por no tener los papeles de Tribuna Cívica en 2013 apareció el nombre de una segunda fundación vinculada a C ‘s y que tampoco había sido auditada: Egara Civitas, con sede en TerrassaPosteriormente, C ‘s entregó las cuentas de sus fundaciones desde 2008 a la Generalitat y trasladó la sede de Tribuna Cívica a Barcelona.
3.- Ciudadanos busca el centro… pero por qué Iglesias no le reprocha que haya tenido varios candidatos vinculados con la extrema derecha?
Buscando el centro, buscando el centro, buscando el centro … Pero Rivera olvidó mencionar -y nadie le recordó- que su partido se vio forzado a expulsar durante la campaña electoral de las municipales de mayo pasado sesenta candidatos de “perfil dudoso”, entre miembros de listas fantasma, ‘ultras’ e implicados en casos de corrupción. Lo cierto es que varios candidatos en listas como Hospitalet, Mataró e, incluso, el alcaldable de Barberá del Vallés y también en Gijón, Murcia, Getafe o Navalcarnero tenían un pasado poco de centro. El periodista Jordi Borràs, especializado en extrema derecha, hizo una radiografía completa de los dirigentes de Ciudadanos que provenían de partidos de ultraderecha como Falange y de xenófobos como Plataforma por Cataluña.

4.- Ciudadanos cultiva su perfil social… pero no explica qué ha votado en el Parlamento en los últimos diez años.
Ciudadanos, en el Parlamento, suele votar lo mismo que el PP en cuestiones sociales, económicas e, incluso, de carácter moral. Iglesias, cuando debatían en el programa de Évole, no pudo explicar, con hechos y votos sobre la mesa, los posicionamientos de Rivera en el Parlamento los últimos diez años. A pesar de que C ‘s capta una parte de su votante en zonas de clase trabajadora, su política en el Parlamento ha sido siempre más cercana a postulados liberales y de derechas. Tal como recopilamos en un artículo de CRÍTICO, Ciudadanos se ha posicionado muy lejos de la izquierda. Incluso lograron incorporar a sus filas una destacada ex diputada del PP como Carina Mejías.
Veamos algunos ejemplos concretos: votó en contra de establecer un impuesto que gravara los depósitos bancarios y del aumento del impuesto de sucesiones; se abstuvo en el impuesto sobre las emisiones de gases contaminantes; se abstuvo en la votación en la que se aprobaba la Ley de horarios comerciales, destinada a restringir la liberalización del sector del comercio que suponía la ley española; propuso modificar la ley para prohibir el uso del burka tanto en edificios públicos como en la calle; se mostró a favor, en una moción votada en el Parlamento en abril de 2013, a retirar la tarjeta sanitaria a los inmigrantes en condición “irregular”; junto con el PP, votó en contra de una moción que pedía al Estado “la posibilidad de hacer un referéndum sobre la restitución de la república o la continuidad de la monarquía”; también se abstuvo en una moción presentada por el PSC, en la que se pedía de manera inmediata la retirada del anteproyecto de ley sobre el aborto presentado por el entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (al final, ¡incluso, Rajoy obligó Gallardón a retirarlo!). El listado completo de votaciones de Ciudadanos en el Parlamento sería largo.
Ciudadanos ha presentado en dos ocasiones a las elecciones europeas y en ambas sus coaliciones han distado mucho de tener un carácter progresista. La primera vez, en 2009, se presentó formando parte de Libertas, un paraguas que agrupaba varios partidos de la ultraderecha europea y de tono euroescéptico. La experiencia fue un fracaso electoral. Actualmente, y después de haber conseguido dos diputados en las elecciones al Parlamento Europeo del mes de mayo, Ciudadanos forma parte del grupo ALDE (liberales) junto con el PNV y Convergencia. De izquierdas, de izquierda, en Ciudadanos no lo parecen.



Jordi Cañas, en el centro de la imagen, con otros diputados de Ciudadanos / JORDI BORRÀS

5.- Ciudadanos presume de no tener imputados … pero recolocó al imputado Jordi Cañas de asesor en el Parlamento Europeo.
Ciudadanos volvió a fichar en noviembre de 2014 Jordi Cañas, a pesar de que él mismo había dimitido meses antes como diputado en el Parlamento cuando se descubrió su imputación por un presunto caso de fraude fiscal. El partido lo colocó como asesor en el Parlamento Europeo. Cañas se incorporó al equipo del eurodiputado Juan Carlos Girauta y, desde entonces, trabaja para él desde Barcelona. Ciudadanos siempre ha justificado que Cañas “no está imputado por corrupción, sino por un tema personal” y que “tiene un máster en comunicación política y la experiencia personal de los años en primera línea en el Parlamento”.
Cañas está siendo investigado, con su ex pareja, el hermano de ésta y 8 personas más por haber defraudado a Hacienda casi 429.203 euros en el impuesto de sociedades del ejercicio del 2005, a través de un entramado societario inmobiliario.
Este punto sí salió al debate, pero sólo unos segundos después de aparecer el tema, Rivera consiguió hábilmente girar la cuestión hacia la polémica del pago de impuestos de la empresa de Juan Carlos Monedero, ex dirigente de Podemos



Espacio dedicado a la reflexión sobre política, movimientos sociales y el periodismo en una época convulsa. Tiempos difíciles de neofranquismo, desahucios, malnutrición, Millets y Bárcenas, consultas prohibidas, 23% de paro y 4% en sobres.

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