domingo, 3 de julio de 2016

Está claro no triunfó la lógica, triunfó el síndrome de Estocolmo



Los ciudadanos españoles han sufrido el secuestro continuo de sus derechos y Libertades y, aun así, votan a los ejecutores del secuestro nuevamente.




Cerca de 10 millones de votos entre PSOE y IU-Podemos-Equo podrían haber cerrado las fosas si el PSOE se hubiese dedicado a representar sus siglas e identidad, pero centró las críticas en un partido que le podía hacer sombra claudicando ante los intereses de sus ex y “baronías”, siempre calladas ante las felonías de los secuestradores y adictas a las puertas giratorias en interés propio malversando el voto ciudadano frente al interés general de una Patria mejor, más justa, más de todos, esa que en poco más de cuatro años han envileciendo aumentando el nivel de pobreza, los salarios perdiendo peso a favor de los beneficios empresariales, no solo por la bajada salarial que supone los nuevos contratos laborales, sino el sistemático desmantelamiento de los derechos laborales en busca del despido gratuito que siguen reclamando a pesar de las pingües ventajas obtenidas como la bajada salarial y el despido objetivo con una indemnización ridícula, unido a los ERE (Expediente de Regulación de Empleo) mediante ley a su medida, que no solo afecta a los que en él caen, sino a todos los asalariados al pagar con sus impuestos, que las grandes fortunas evaden, mejor dicho roban, sin que la Justicia pueda hincarles el diente, e incluso con el beneplácito de los gobernantes promulgando amnistías fiscales cada cierto tiempo, ERE con prejubilaciones que beneficia a la clase empresarial, pues los costes hasta la edad real de jubilación es pagado por el Estado, por los asalariados, la patronal en el mejor de los casos solo paga el 25% del salario hasta la edad de jubilación real.

                      

La escasa honorabilidad, desidia y codicia de esta poderosa minoría, junto a las falacias de un programa político que preside el experto en plastilinas, con una ministra que se encomienda a la Virgen del Rocío para atajar el paro, otro ministro que se reúne a puerta cerrada con uno de los mayores defraudadores estando incurso en un proceso judicial tras darse una vuelta por Suiza, no creo que sea por sus baños termales, amén del experto en armamento que hace contratos nada claros con su antigua empresa, el de Industria que penaliza a favor de las eléctricas sustentada por fósiles sólidos o carburantes, cuando otros países están copiando en lo que España fue la innovadora, la energía solar, del ministro cuelga medallas, ya para qué hablar, el de los yogures caducados, vendiendo petróleo y con sus “cuartos” en otros países, el de sanidad a lo suyo, privatizar, el de educación cuando la destrozó, premiado con un carguito en París a cuerpo de r.., soy republicano y me cuesta nombrar este término; puedo seguir, pero la lista es larga continuaría con las presidencias de las CCAA, asesores, secretarios, alcaldes…, y la prácticamente demostrada corrupción debería haber pasado factura, era lo lógico; pero no, el síndrome de Estocolmo es muy fuerte.

“Todos centraron las críticas en la inexperiencia de sus dirigentes, pero qué experiencia tenía Felipe o Mariano cuando llegaron, Mariano al menos era experto en plastilina después de llevar militando en el partido más de 25 años, buen Currículum para Presidente. Está claro no triunfó la lógica, triunfó el síndrome de Estocolmo”

Si no se pone remedio para conseguir un gobierno progresista, continuarán con el dictado de la Dictadura Financiera, y para poder pagar los agujeros y el descuadre entre HABER – DEBE, arrasarán el Fondo de Pensiones, cavarán más fosas en Sanidad, Educación, Prestaciones Sociales, Dependencia, aumento del umbral de pobreza, 35% de pobreza infantil, más de 4M de parados y los 2M largos de emigrados, con el beneplácito de los serviles y engrasadores de las puertas giratorias entregados a la codicia de las grandes corporaciones mendigando un cargo como asesor en corruptelas.

                     

Han intentado dar un vuelco explicando estos desmanes un grupo de personas, grupo heterogéneo de trabajadores, funcionarios, profesores, autónomos, parados, jóvenes, desprotegidos, jubilados creando un partido de personas nacidas y criados como la mayoría de los ciudadanos, igual que ellos, sin lujos, ganándose a pulso su educación, su trabajo, su dignidad, no como aquellos que todo lo que consiguen es mediante la corrupción de una u otra forma, frente a estos presentaron un objetivo común, el deseo de algo mejor para sí y los suyos, sin robar, con el fruto de su trabajo y conseguir de nuevo aquella meta de 1789, hoy a través de elecciones, pero igualmente de revolucionaria, recuperar lo que con grandes sacrificios se consiguió, el Bienestar Social destruido por los facinerosos que nos han gobernado, en poco más de cuatro años.

Todos centraron las críticas en la inexperiencia de sus dirigentes, pero qué experiencia tenía Felipe o Mariano cuando llegaron, Mariano al menos era experto en plastilina después de llevar militando en el partido más de 25 años, buen Currículum para Presidente. Está claro no triunfó la lógica, triunfó el síndrome de Estocolmo.



José Enrique Centén Martín Nacido en Tánger (Marruecos) en 1952, de abuelos andaluces emigrados a Marruecos en los años de hambruna del XIX. Madrileño de adopción desde 1961. Sólo bachiller elemental, desde los quince años trabajando. Perseguido, encarcelado y amnistiado en 1976, siempre junto a los más desfavorecidos, es lógico. Entré en la Universidad por mayores de 25 años en el 2010, he estudiado Historia en la UCM, incluso he escrito un ensayo“El Estado participativo”, jubilado parcial desde el 19 de marzo de 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario